Aquí tenéis la segunda entrega sobre el juego post-flop que incluye, además, algunas revisiones sobre la primera. En esta hablaré sobre la actitud agresiva necesaria para ser ganador jugando al póquer. Creo que también es el lugar oportuno para hablar del tema de conteo de outs (las cartas que nos sirven para mejorar nuestra mano).
Contar Outs
Es primordial que aprendas a contar con exactitud las cartas que quedan en la baraja que servirían para mejorar tu jugada. A estas alturas ya sabrás que la baraja de póquer tiene 52 cartas en total. En hold’em, a lo largo de una mano, puedes llegar a ver 7 cartas (las dos que tienes en tu mano más las cinco comunitarias) y las 45 restantes permanecen ocultas para tí. El conteo de outs, las que te sirven de esas que no has visto, es crítico en el flop y dependiendo de lo que estimes actuarás de una forma u otra el resto de la mano (echa un vistazo a la sección de principiantes de 52cartas para ver de qué hablo).
Has de ser meticuloso en este conteo y no dejarte llevar por el optimismo porque, lo que podría parecer una jugada adecuada podría ser un agujero en tu juego que te hiciera perder muchas fichas. Por ejemplo, has de pensar en lo probable que es que tus rivales lleven ases o no cuando te has metido en una mano con AJ o AQ. Más importante aún es saber que, si hay dos cartas del mismo palo en la mesa, el as, rey, o carta que te haga falta de ese palo, no cuenta como una out válida. En serio, es muy importante que seas preciso en este conteo para que la comparación de posibilidades de mejorar tu mano con las odds que estás recibiendo sea correcta.
También has de tener en cuenta si hay carta doblada en la mesa hay muchas posibilidades de que tu oponente tenga un full o póquer y estás lo que se llama “drawing dead”, en castellano, que el proyecto que buscas no te sirva para nada. Eso aprenderás a detectarlo con la práctica y observando la forma de apostar (o no) de tus rivales.
Jugando al ataque
-Sin posición: Has subido pre-flop en primeras posiciones y alguien te ha pagado por detrás; o pagaste con tu parejita, te subieron y las implícitas te daban para pagarle. Sale el flop y parece que llevas la mano ganadora. Párate y observa ¿Hay posibles proyectos de color o escalera? ¿Hay cartas más altas que las que yo llevo? Si crees que tu mano es la mejor, adelante, apuesta. Mi consejo es que no te pases apostando. Normalmente no merece la pena hacer apuestas superiores a 2/3 del bote. Te diría que sólo apuestes una cantidad cercana al tamaño del bote cuando haya más de un oponente frente a ti. Si llevas la mejor jugada, tampoco quieres que tu oponente se vaya de la mano, pero tienes que impedir que le sea rentable buscar un proyecto. Mi recomendación es que, si necesitas proteger tu mano (evitar que el otro consiga algo), apuestes entre un 60 y un 65 por ciento de lo que haya en el bote. Si el flop es inofensivo, procede con una apuesta por valor, de entre un 25 y un 40% del bote.
Si tu mano te parece mediocre o perdedora en función de lo que ha salido en el flop, creéme, casi siempre merece la pena dar la mano por perdida. Dependiendo de la lectura que tengas sobre tu rival, a veces funcionará hacer un check-raise (pasar y subir a tu oponente después de que éste realice una apuesta), sobre todo si su apuesta es pequeña o denota debilidad en su mano y que el villano esté intentando robar un bote que no sabe si le pertenece.
También es importante el número de oponentes al que te enfrentas. Nunca es buena idea realizar un farol, o una apuesta de continuación cuando no has ligado, si hay más de un adversario contigo en la mano. Si sois tres o más en el flop y no has ligado, ni ves posibilidades de que tu mano mejore lo suficiente, no dudes en pasar y, a menudo, dar la mano por perdida. De verdad, ya vendrá otra ocasión en la que recuperar lo que invertiste es esta que has dejado ir.
-Con posición: Esta es la parte fácil. Te cansarás de escucharlo: en hold’em la posición lo es todo. Si no todo, lo es casi todo. Tener posición sobre tus rivales te facilita una información valiosísima sobre las posibles manos que puedan llevar. Cuando lleves tiempo en esto verás que los mayores botes que te has llevado eran aquellos en los que tenías posición sobre tus rivales.
Si has entrado subiendo pre-flop y te ha pagado alguien que está por delante de tí, tendrás una idea bastante clara de lo que lleva por su forma de actuar a la salida del flop. Evidentemente, dependerá de cómo jugáseis antes del mismo, y de si fue él o si fuiste tú el agresor inicial. Ojo, esto es la norma general, en este caso, como en cualquier otro, puede haber excepciones que requerirán de tus dotes de lectura de rivales.
Con posición, básicamente has de tener en cuenta la fortaleza de tu mano. En microlímites, si alguien apuesta, especialmente si sabes que es un rival con tendencias pasivas, más te vale llevar un cañón de mano para ganarle. Si consideras que tu mano es de fortaleza media. como una pareja máxima o una pareja con una carta por encima de la misma en la mesa (por ejemplo, llevas QQ y hay un A en la mesa), realiza una resubida para averiguar si, efectivamente, tienes opciones o has de tirarte definitivamente.
Si llevas una mano legítima, vigila los posibles proyectos. Puedes permitirte hacer slowplay (y esta debería ser la única vez que lo hicieras) si has ligado la mejor jugada posible y quieres darle a tu rival cartas gratis para que ligue algo él también. Si no has enganchado absolutamente nada pero tu rival se ha pasado, intenta meter una apuesta considerable, al menos de medio bote, para ver cómo reacciona. Si te pagan, puedes dar la mano por perdida porque, o bien te están haciendo slowplay a ti, o él lleva algo mediocre como una segunda pareja o un proyecto. En el caso de que estés completamente seguro de que es un proyecto y éste no se completa en el turn, puedes intentar meter lo que se llama “second barrel” una apuesta más en la cuarta carta comunitaria. Si vuelven a pagarte, da la mano por perdida directamente.
La apuesta de continuación
En estos niveles tan bajos, probablemente la apuesta de continuación (C-bet) sea el arma más poderosa, teniendo en cuenta que lo que más abundan son jugadores que juegan muchas manos de forma muy pasiva. Es muy habitual (y muy rentable) que un jugador pague tu apuesta pre-flop para ver si liga algo en las comunitarias, que le fallen (recuerda que un jugador enganchará algo en el flop 1 de cada 3 veces, osea que el 66% de las veces no llevará nada decente), y que se tire cuando tú metas una apuesta de continuación en el flop. Por eso deberías tener tendencia, sobre todo con posición, a meter una apuesta en el flop cuando los demás pasan. Una gran mayoría de ocasiones se tirarán y te llevarás el bote limpiamente. Eso si, has de ser muy cuidadoso con esta herramienta. Tienes que tener cuidado de no comprometer demasiado dinero en el bote, de no enamorarte del pot y ser capaz de darlo por perdido a la mínima que te planten cara y tener claro que algunas veces intentarán tenderte trampas si detectan que juegas agresivo gran parte de los botes.
Turn y river
La gran mayoría de manos que juegues se decidirán pre-flop y en el flop. Pero a veces (bastantes, afortunadamente en estos niveles) te encontrarás con gente que piensa que un proyecto de color se tiene que completar siempre y que te pagarán le metas lo que le metas. En otras ocasiones serás tú quien vaya buscando completar algo (ojo, cuenta siempre bien que te den las odds necesarias). Acostúmbrate a perfilar la mano en el flop y a enfocarla en las últimas calles si es necesario. Es decir, que si ves que alguien te va a pagar con lo que sea, métele con tus mejores manos y déjala correr si no tienes algo decente.
Si alguien te paga en el flop y te mete de cara en un turn que parece irrelevante, o te re-sube si tomaste tú la iniciativa o fuiste tú quien subió pre-flop, ten por seguro que lleva algo fuerte. Lo mismo ocurre si alguien se enzarza contigo en una guerra de subidas y re-subidas. Si ves que alguien empieza a hacer subidas mínimas, ten por seguro que lleva un monstruo, yo diría que como mínimo un set (un trío formado con pareja de mano y una tercera en las comunitarias). Si, por ejemplo, hiciste una apuesta de continuación en un flop con tres cartas de distinto palo, el villano te pagó, el turn vino con una carta que ponía dos del mismo palo en la mesa, y el tío se pone agresivo, ten por seguro que se está defendiendo de un proyecto de color.
En el river, cuando tengas posición, no es mala cosa que te acostumbres a pasar si tu rival lo ha hecho delante de tí y tu no estás convencido de la fortaleza de tu mano. A menudo te estarán trampeando con un trío, dobles, etc… y si apuestas intentando llevarte el bote, puedes estar afrontando una decisión que te cueste tu resto si habías tenido pelea hasta ahora en la mano y tienes bastantes fichas comprometidas.
Líneas generales
Citando a algunos de los mejores usuarios del mejor foro de póquer del mundo, aquí te dejo algunas claves para microlímites:
-Nadie ha tirado nunca un full:
En estos niveles no hay nadie lo suficientemente bueno para tirarse de una mano que parezca un monstruo y no lo sea en realidad. Te sorprendería saber la cantidad de gente que ha pagado una gran apuesta con 2-2 de mano en un flop A A A sin tener en cuenta el resto de parejas superiores.
-Cuando estés fuera de posición en el river, frente a ún solo rival, y caiga una cuarta carta del mismo palo, apuesta siempre. Una cuarta carta del palo es ideal para un farol ya que la mayoría de rivales se tirarán de manos que no sean color (y que te ganen) y de colores bajos.
-Una tercera apuesta en un flop irrelevante (preferiblemente con una pareja, por ejemplo, Q Q 3) siempre es un farol. En un flop con pareja, un jugador con una pareja superior no quiere hacer grande un bote en el que sólo le responderá alguien que le gane con un monstruo. Del mismo modo, alguien que lleve ese monstruo hará slowplay en esa situación. Dado que ni las manos de fuerza mediocre apostarían, ni los monstruos apostaría, las únicas manos con motivo para colocar una tercera apuesta en un flop de esas características, son los faroles. Todo esto es especialmente cierto contra jugadores pasivos. Si sabes que te enfrentas a uno muy agresivo o a un maníaco, su slowplay podría ser un “fastplay” (jugar la mano de forma agresiva).
Eso es todo por hoy, pero si aún te quedan ganas de seguir leyendo después de este ladrillo, aquí te dejo algunas manos de PokerStars con sus respectivos comentarios, como siempre, en el recuadro amarillo que las acompaña:
Squeeze contraproducente
Pagar por la inormación
Detectar un semi-farol
Otra forma de jugar los ases